Predominan los tonos claros que nos generan amplitud, combinados además con murales en tonos tierra que mezclamos con celosías en color blanco y madera, nos aportan gran calidez. Delicados toques verdes de preservados cierran el diseño conectándonos con la naturaleza y ofreciéndonos frescura en la composición.
El mobiliario que seleccionamos priorizaba la comodidad de los usuarios y también su resistencia, es cómodo y de fácil mantenimiento.
Se introdujo iluminación indirecta para generar espacios más cálidos y acogedores. En algunos espacios nos sirvió esta iluminación para resaltar texturas o murales.
Nos sentimos muy satisfechos con este proyecto de interiorismo, porque no solo ofrece una estética bonita, sino que sirve de herramienta para mejorar la salud y bienestar de todas las personas que participan de los recursos de la Fundación SASM.