Se han utilizado las cuerdas como elemento divisorio para zonificar las distintas áreas de trabajo, resultando una solución funcional, pero a la vez estéticamente muy llamativa; aportan una sensación de transparencia y apertura permitiendo una comunicación fluida, reforzada por la disposición del mobiliario de trabajo que fomenta la colaboración y la interacción.
En la zona común, bajo el lucernario, creamos un pequeño jardín interior, un toque verde que aporta los beneficios del contacto visual con la naturaleza.
Los dos despachos de dirección son versátiles con iluminación directa para el trabajo y luces indirectas que generan un ambiente mas relajado cuando es necesario. La sala de reuniones ubicada en uno de los extremos de la oficina, sigue conectada visualmente con el núcleo central de los pilares, destacando por su sencillez y elegancia.
Este diseño interior no solo es una representación física de los valores y la visión de la empresa, sino que también refleja una historia y un concepto único, crea un entorno visualmente agradable innovador y llamativo.
Cada elemento fomenta el bienestar de los usuarios y potencia su productividad en un entorno que a la vez, cuenta con una personalidad propia y un alma.