La calidez de los materiales, la presencia del arte y el protagonismo del color construyen una vivienda personal, serena y expresiva, donde cada rincón acompaña el proceso creativo y la vida cotidiana de quien la habita. La distribución del espacio se articula mediante elementos separativos ligeros y transparentes en madera, que organizan los distintos usos sin perder continuidad visual ni fluidez espacial.
Un proyecto donde el diseño no fragmenta, sino que conecta.
Donde cada decisión tiene sentido.
Donde la estética encuentra su propósito.












Interiorista
IRENE GIMENO

