La intervención reorganiza completamente la distribución interior mediante cuatro áreas claramente diferenciadas e incorpora el concepto de Cocina Vestidor, un sistema multifuncional diseñado para integrar cocina, almacenamiento, organización y apoyo al dormitorio dentro de una única solución arquitectónica.
Uno de los principales cambios consistió en incorporar el antiguo balcón al interior de la vivienda mediante una carpintería plegable de gran formato, permitiendo una conexión total con el paisaje y potenciando la entrada de luz natural. Esta decisión amplía visualmente el espacio y refuerza la relación de la vivienda con el entorno. El proyecto se completa con mobiliario diseñado a medida, almacenamiento oculto, mesa extensible, un salón equipado con sofá cama de 1,90 × 1,60 m, iluminación integrada, pavimento vinílico continuo y un sistema de climatización adosado a fachada que libera espacio útil y mejora la eficiencia de la distribución.
Cada decisión responde a una misma estrategia: maximizar el aprovechamiento del espacio mediante soluciones de diseño integradas, demostrando que la calidad de una vivienda no depende de sus metros cuadrados, sino de la inteligencia con la que estos son proyectados.